Hipotips Mamá

Los mejores consejos de Hipoglos ® para ti, mamá.

Que tu hijo no grite de dolor este 15 de septiembre

Seguramente cada año festejas el mes patrio con un rico pozole, chiles en nogada, sombrero de charro, música mexicana, matracas, fuegos artificiales y gritando fuerte “¡Viva México!”.

Si hablamos de gritos, el de los mexicanos es reconocido por ser una manifestación espontánea y real de sus sentimientos y emociones, más si se trata de festejar con alegría. Por otra parte, cuando se trata de dolor no hay mejor ejemplo que el grito y llanto de tu bebé que busca comunicar una necesidad.

Cuando eres mamá, con el paso del tiempo comienzas a identificar lo que tu bebé necesita a través de sus gestos, pero cuando llora y grita, seguro analizas una infinidad de probables causas. Por eso te compartimos este listado de 5 razones; considéralas y seguro este 15 de septiembre dará un grito de alegría y no de dolor.

1. Tu bebé tiene hambre:

Cuando tu hijo se encuentra en la etapa de lactancia es necesario que se alimente cada que tenga hambre. Registra los periodos de tomas y así sabrás si su llanto es de hambre o alguna otra incomodidad. Conforme vaya desarrollándose, tendrás que proporcionarle alimentos adecuados a su edad. No olvides preparar sus alimentos con anticipación, así no te tomará por sorpresa.

2. Está aburrido o siente frustración:

Los bebés necesitan estar en lugares que estimulen sus sentidos con libertad y comodidad; procura tener juguetes y decoración colorida, así como espacios con música y sonidos suaves. Te aconsejamos ejercicios psicomotrices; activará ambos hemisferios cerebrales y se divertirá.

3. Tiene rozaduras:

Los pañales y la humedad que se puede generar en la piel son factores detonantes de las rozaduras. Cuando sientas que tu bebé está incómodo supervisa su piel en el área del pañal para identificar cualquier irritación en la piel. Siempre mantenlo protegido con los productos de Hipoglos, ya que sus tres presentaciones te ayudarán a protegerlo. Si tu bebé tiene rozaduras leves, utiliza Hipoglos P. Para protégelo de rozaduras moderadas, Hipoglos PA; y para aliviar las rozaduras más severas, Hipoglos PAC.

4. Exceso de estímulos:

Las visitas y excesivas muestras de cariño como los abrazos, besos y caricias pueden sobreexcitarlo y generar sentimientos y sensaciones de frustración. Es normal que la tensión del momento lo haga gritar y llorar. Los factores ambientales también pueden perturbar su tranquilidad y asustarlo. Acompáñalo en ese momento de desahogo y tranquilízalo con palabras suaves mientras sobas su espalda o pecho.

5. Cuida su salud:

Si identificas que tu bebé muestra incomodidad e irritación a lo que cotidianamente no reacciona de esa manera, es necesario que pongas especial atención porque pudiera ser la manifestación de una enfermedad. Lo primero que debes hacer es tomarle la temperatura e identificar algún otro síntoma de enfermedad como ronchas, cortaduras y moretones en la piel; vómito, inflamaciones y heces atípicas. Si los quejidos de tu bebé son acompañados de llanto e identificas estas señales, no dudes en llamar su pediatra.

Los bebés se expresan de distintas formas: a través del llanto, gestos y gritos, que son parte de su desarrollo. ¡Sé paciente y verás cómo, con el paso del tiempo, tu hijo logrará su independencia!

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